Un nuevo
santo a los altares:

San Enrique Marcos (el
luchador)
Es necesario que hagamos justicia, que
reconozcamos a cada persona lo que se merece y, al parecer, para algún que
otro posibilista lo que Enric Marco, como ahora se llama, se merece es un
monumento por su comportamiento actual e histórico. Quizá quien ve en él
grandes comportamientos es porque su catadura moral para con sus semejantes,
para con sus compañeros, sea parecida a la que ha tenido Enrique Marcos,
como le conocíamos en la CNT a finales de los años 70.
Desde aquí sólo queremos
recordar una parte de la historia que los anarcosindicalistas conocemos de
este "señor". En 1984 un gran compañero cenetista llamado Juan Gómez Casas,
que fue secretario general de la CNT en el comité nacional anterior al que
lo fuera Enrique Marcos, escribió en referencia a este nefasto personaje:
"¿Quién era Enrique Marcos? Para nosotros, los que militábamos fuera de
Cataluña, era o había sido el secretario del Comité Regional allí, lo cual a
nuestros ojos y creo que a ojos de los demás, era en sí título más que
suficiente para ser secretario del comité nacional. En realidad desconozco
si en su región de origen se le conocían los antecedentes militantes. Creo
que tampoco se sabe hoy muy bien de dónde procedía. El propio Marcos
apuntaría una serie de datos biográficos un tanto contradictorios, pues
hablaba de su intervención en la Guerra Civil en una unidad determinada
cuando por su edad era imposible que hubiera intervenido en aquélla. Luego
aludía a un duro exilio en la emigración y no recuerdo si, antes de regresar
a España, a una permanencia en el maquis francés. Creo para mí que Marcos,
persona inteligente y con iniciativa, se había formado él mismo una
militancia confederal acelerada. Pero en realidad todo esto era secundario
si la organización le respaldaba, cosa que así ocurrió" ("Relanzamiento de
la CNT: 1975-1979", Madrid, 1984).
Como vemos, ya en 1984 se
dudaba de la biografía que se había o le habían fabricado a Enrique Marcos.
Pero sigamos con su historia en la Confederación; Marcos fue el secretario
que llevó a la CNT hacia el V Congreso y hacia su primera escisión y fue él,
junto con otros, quien comenzó una lucha sin tregua contra el exilio
confederal acusándole de manipulación e intento de control de la CNT. Marcos
y sus seguidores hicieron todo lo posible y lo imposible para que se
incluyese un punto, en el Congreso, que con el título de "Trayectoria
confederal desde el último congreso (1936)" fuese el lugar en que el exilio
tendría que dar cuentas de temas como: el Consejo General del Movimiento
Libertario, los bienes traspasados a Francia al término de la Guerra Civil y
la oscura fase de las desavenencias y enfrentamientos ocurridos entre grupos
del exilio. El interés de Marcos era poner en cuestión la credibilidad del
exilio confederal cuestionando su trayectoria porque, quizás, de esa forma
nadie podría poner en duda, con autoridad moral, la trayectoria inventada
del propio Enrique Marcos. La posición de Marcos en toda esa etapa le
llevaría a defender una CNT renovada en contra de lo que representaba la
historia de la anarco-sindical; su posición se fue forjando con continuas
apariciones en los periódicos burgueses y de la Confederación exponiendo su
posición e intentando eclipsar a todos aquellos que se oponían a su visión
sindical. En aquel momento se intentaba comparar a los sindicatos y
compañeros que defendían una posición contraria al colaboracionismo y a las
nuevas políticas sindicales, con lo que Marcos y los suyos llamaban
exilio-FAI y que al hacerse cierta la ruptura del V Congreso (auspiciada por
53 delegados afines al secretariado permanente) se identificó como CNT
histórica, conociéndose como CNT renovada a la que salió de la comisión
impugnadora del V Congreso y que acabaría realizando un nuevo congreso en
Valencia, a partir del cual sería más conocida como
CNT-Congreso de Valencia y después CGT.
Llegados a este punto y
teniendo en cuenta que durante su etapa en los órganos de gestión de la CNT,
tanto nacional como regional, le ocurrieron al sindicato dos de los hechos
más repugnantes de toda su historia, como fueron
el proceso político del Scala y la primera maniobra escisionista después de
la restauración democrática, cabe pensar que
posiblemente Enrique Marcos no se inventó un pasado por el simple hecho de
tener "pedigrí confederal", su trayectoria posterior después de averiguar el
daño causado tanto al sindicato como a los supervivientes del Holocausto
nazi me hace sospechar que Enrique Marcos puede tener más cosas que
esconder, y que posiblemente nunca sabremos a no ser que alguien pretenda
realizar alguna película tipo "El Lobo".
Desde luego en la CNT ha habido más de uno, más
de dos y más de tres que se han inventado o les han inventado currículos
revolucionarios para infiltrarse en los medios libertarios, muchos de ellos
policías, fascistas o simples colaboradores del poder que lo han hecho, en
distintas etapas y por diferentes causas, pero a todos ellos les empujaban
los mismos motivos: la destrucción de la CNT y la eliminación de los
anarquistas.
Esta historia de Marcos nos suena y la traición también, el problema es que
ahora le han pillado queriendo destruir o protagonizar un colectivo que
tiene las simpatías de todo el mundo y ante el cual muchos de los
gobernantes nacionales e internacionales quieren lavar sus pecados del
pasado; por eso Marcos ha sido desprestigiado públicamente en toda la
prensa, cosa que es normal ya que antes también le habían encumbrado de
forma que le hicieron acreedor de parabienes y medallas. Si ahora le sacan a
toda página en la prensa diaria, antes (cuando era un héroe) le hacían
reportajes en los semanales de los mismos periódicos.
Que nadie piense que Enric
Marco está siendo perseguido, lo que ocurre con él es que "Roma se ha
cansado de pagar traidores para que encima le traicionen". Que nadie crea
que Marcos es un pobre hombre perseguido por haber hecho de su vida una
mentira; Marcos engañó a sus compañeros y a sus semejantes, acosó y
menospreció a los más mayores de sus compañeros del exilio para que no le
pudiesen descubrir en la mentira y ahora, para algunos (a los que también
molestan los anarquistas), es un pobre hombre al que se está persiguiendo
desde la prensa mediática y desde los centros del poder,
¡por favor un poco de seriedad y de dignidad, menos
revisionismo histórico y posibilismo en las ideas!
Marcos es un pobre hombre porque no tiene dignidad ni la ha tenido nunca,
porque su catadura moral es de lo más pobre que podemos encontrar en el ser
humano. Marcos no es un ser humano normal, es de esa casta de hombres que se
pasan su vida engañando a otros e intentando elevar su ego y esas personas,
por llamarles de alguna forma, lo único que hacen es querer demostrar a los
demás que todos los seres humanos son iguales y que no hay nadie que se
salve de la corrupción o de la impostura; Marcos y estos hombres son los que
desprestigian a las ideas, a los idealistas y a la humanidad.
Compañeros el fin no justifica los medios y esto nos debe servir para
cualquier actuación en nuestras vidas, desde el momento que encontremos
justificación en los medios (sean estos los que sean) para conseguir
nuestros fines estamos atacando uno de los principios básicos de cualquier
anarquista, estamos denostando el anarquismo y por tanto nos estamos
convirtiendo en simples defensores del poder y de los que lo defienden.
A Marcos, los jóvenes de 1978 y los dinosaurios de 2005, ya le conocíamos y
si alguien quiere canonizarle que lo haga, puesto que, para todo buen ateo y
anticlerical, en el santoral, normalmente, sólo
están los que han engañado, han traicionado o han perseguido a sus
semejantes; por lo tanto San Enrique Marco no desentonaría entre ellos e
igual, con el tiempo y con sus dotes de buen orador y embaucador, les hace
creer a todos que fue el apóstol predilecto de Jesús de Nazaret y se gana un
puesto de "honor" en la corte celestial.
¡Que así sea!
